Géminis presenta a dos figuras aparentemente idénticas cuya relación se construye a partir del reflejo, la simetría y la ambigüedad. A medida que avanza el relato, la frontera entre ambos se vuelve difusa, sugiriendo que no se trata de dos seres distintos, sino de una misma identidad escindida. Con su característico uso de la ironía y la brevedad, Luis León Herrera plantea una reflexión sobre el desdoblamiento del yo, la conciencia y la imposibilidad de escapar de uno mismo. El microrrelato invita al lector a cuestionar la noción de identidad y a reconocer el conflicto interno que habita en toda persona.